Tomar control de nuestros gastos

Uno de los primeros pasos para adquirir la inteligencia financiera es tener control sobre nuestra situación económica, saber cómo llega el dinero, cómo se va el dinero y entender que no podemos gastar más de lo que tenemos.

¿Cómo hacerlo? Llevando un registro de nuestros gastos. Esto es llevar una bitácora detallada de cada uno de los gastos que realizamos. Se suele atribuir a Peter Druker la frase: “Lo que no se puede medir no se puede mejorar” y aplica de forma impecable a nuestras finanzas personales.

Un registro de gastos nos aporta grandes beneficios, y nos permite, por ejemplo:

Descubrir gastos hormiga

Son esos gastos pequeños y poco relevantes, pero que si los anualizamos pasan a ser importantes.

Por ejemplo, si todos los días nos tomamos un refresco, que pensamos que no afecta nuestro bolsillo, luego de un año implica un gasto de más de USD 500. Tal vez nos estamos perdiendo de darnos otros gustos por no identificar estos gastos hormiga y verlos como una oportunidad de ahorro.

Descubrir gastos ocultos

Solemos tener la percepción de que sabemos en qué se nos va el dinero, pero cuando comenzamos a llevar un registro detallado de los gastos empezamos a descubrir salidas de dinero que son muy relevantes y que no las percibimos así.

Un ejemplo son los regalos, no tenemos una percepción clara de cuanto gastamos en regalos y usualmente es mucho más de lo que pensamos. La única forma de saberlo es registrando el gasto en cada uno.

Predecir gastos importantes

Luego de llevar un registro de gastos por un tiempo, podemos comenzar a encontrar patrones que nos deben alertar de cómo prepararnos para un gasto importante.

Por ejemplo, si pagamos la patente en enero y en una cuota, tenemos un descuento, pero para hacerlo debemos ahorrar los meses anteriores de manera de tener el dinero necesario en ese momento.

Manejar el crédito

El acceso al crédito puede llevarnos a gastar más de lo que tenemos. La única forma de ser consciente de no sobregirarnos es registrar los gastos, para tener un control total y saber que podemos pagar ese compromiso asumido.

Llevar un registro de gastos es entonces algo que nos aporta muchos beneficios, pero sin embargo muy poca gente lo hace. De hecho mucha gente comienza a hacerlo y lo deja al poco tiempo. ¿Cuál es la solución? Que el registro de gastos se transforme en un hábito.

Para llevar un registro de gastos, los pasos son muy sencillos.

1. Definir un conjunto de categorías en las cuales encasillar los gastos, por ejemplo:

  • electricidad
  • alquiler
  • gastos comunes
  • internet
  • gastos médicos
  • compras en el supermercado
  • celular
  • gastos extraordinarios (comer afuera, regalos, etc.)

En términos generales, cuanto más granulado lo hagamos más complejo será llevar el registro, pero nos aportará más información.

2. Registrar el gasto en algún sistema seleccionado.

Las formas de registrar los gastos pueden ser variadas y podemos de hacerlo de la forma que nos sea más cómodo. Puede ser una planilla electrónica o una app que permita hacer el registro en el momento que ejecuto el gasto.

Ejemplos de Apps:

  • YNAB
  • Zetacuentas

3. Revisar mensualmente los gastos

Tomarnos un rato de forma periódica para hacer una revisión de los gastos mensuales nos va a ayudar a mejorar la situación económica actual.

El registro de gastos es entonces una herramienta fundamental y clave para desarrollar nuestra inteligencia financiera.